Sufrir un accidente de tráfico puede tener consecuencias físicas, económicas y personales importantes. Además de los daños materiales en el vehículo, muchas veces existen lesiones, gastos médicos, pérdida de ingresos o secuelas que pueden afectar a largo plazo. En estas situaciones, conocer los derechos que te asisten y actuar correctamente desde el primer momento es fundamental para poder reclamar la indemnización correspondiente.
En De Simón Guardia Abogados ofrecemos asesoramiento y defensa legal en reclamaciones derivadas de accidentes de tráfico. Analizamos cada caso de forma individual, valoramos los daños sufridos y gestionamos las reclamaciones frente a las compañías aseguradoras. Nuestro objetivo es que recibas una compensación justa por los perjuicios ocasionados y que el proceso se desarrolle con claridad y seguridad jurídica.
de lesiones
con aseguradoras
en juicio
Escuchamos tu situación, revisamos la documentación y evaluamos los hechos, los plazos y el riesgo real desde una perspectiva jurídica y empresarial.
Diseñamos un plan de actuación claro, realista y alineado con tus objetivos, valorando negociación, vías legales y posibles escenarios.
Te acompañamos en cada paso del proceso, defendiendo tus intereses con rigor, claridad y una comunicación constante.
Analizamos las lesiones sufridas tras el accidente, el tiempo de recuperación y posibles secuelas. Calculamos la indemnización que te corresponde según el baremo legal y reclamamos la compensación adecuada.
Gestionamos la reclamación por los daños materiales causados en tu vehículo u otros bienes. Evaluamos los perjuicios sufridos y defendemos tu derecho a recibir una compensación económica justa.
Estudiamos informes médicos y evolución de las lesiones para determinar su impacto real. Esta valoración permite calcular correctamente la indemnización y defender tu caso frente a la aseguradora.
Nos encargamos de negociar con la compañía de seguros para evitar ofertas insuficientes. Defendemos tus intereses y buscamos alcanzar una indemnización justa sin que tengas que afrontar el proceso solo.
Si has sido atropellado como peatón o ciclista, analizamos las circunstancias del accidente y reclamamos la indemnización correspondiente por lesiones, secuelas y perjuicios económicos derivados del siniestro.
Coordinamos la obtención y revisión de informes médicos y periciales necesarios para acreditar las lesiones y daños sufridos, elementos fundamentales para justificar la indemnización en la reclamación o en juicio.
El plazo general para reclamar daños derivados de un accidente de tráfico suele ser de un año desde la estabilización de las lesiones o desde la determinación definitiva del daño sufrido. Sin embargo, este plazo puede variar según las circunstancias del caso, por lo que es recomendable analizar la situación lo antes posible para evitar que el derecho a reclamar prescriba.
La indemnización depende de diversos factores, como la gravedad de las lesiones, el tiempo de recuperación, las posibles secuelas, los daños materiales o las pérdidas económicas derivadas del accidente. La ley establece un sistema de valoración que tiene en cuenta todos estos elementos para calcular la compensación correspondiente.
Es habitual que las compañías aseguradoras intenten cerrar los casos con ofertas iniciales inferiores a la indemnización que realmente corresponde. Antes de aceptar cualquier propuesta es recomendable analizar la valoración del daño y comprobar si la oferta refleja correctamente los perjuicios sufridos.
Incluso cuando existe cierta responsabilidad compartida, puede ser posible reclamar una parte de los daños. En estos casos se analiza la proporción de responsabilidad de cada implicado y se ajusta la indemnización en función de esa valoración.
Cuando el accidente ha sido causado por otro conductor, normalmente será su compañía aseguradora la responsable de indemnizar los daños sufridos. Esto incluye tanto los daños materiales del vehículo como las lesiones personales, posibles secuelas y perjuicios económicos derivados del accidente.
Sin embargo, no siempre es sencillo determinar la responsabilidad, especialmente cuando existen versiones contradictorias de lo ocurrido o no hay un parte amistoso firmado por ambas partes. En estos casos pueden intervenir elementos como el atestado policial, los testimonios de testigos o los informes periciales para esclarecer las circunstancias del accidente.
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